sábado, 1 de marzo de 2008

Mi cajita de colacao y el Expediente 1.516


Urgando en mi memoria, en esa memoria anclada en esos días, intentaba recordar mi número de expediente para dárselo a nuestra querida Conchi, entonces como por arte de magia recordé una cajita de lata ( de esas del Colacao, ¿recordais?) que tengo guardada en un armario donde iba archivando mis documentos de aquellos años, del Colegio Sta.María en el cual terminé 8º de E.G.B (cartilla escolar, graduado escolar, etc).

Abrí esa cajita con la esperanza de encontrar algún documento de la Uni, en el que se reflejara ese número de expediente y para mi sorpresa encontre mucho más. Dios mio, ahí estaba........., ahí estaba mi tarjeta de identidad del Centro de Universidades Laborales de Málaga, con mi foto, mi nombre, una fecha 10 de Octubre de 1977 ( o sea el segundo curso), y por supuesto lo que buscaba: mi número de Expediente el 1.516.

Seguí sacando papeles, con un entusiasmo como si hubiese encontrado el mayor tesoro, cuando de pronto aparece la notificación en la que le comunicaban a mis padres, Sres. de Madrid Gómez como pone al pie, que su hija, Ana María Madrid Gómez figuraba en las relaciones de alumnos becarios en régimen de Mediapension......, Dios guarde a Ud, El Director, 10 de agosto de 1.976, reza al final.

¿Os podeis imaginar lo que sentí en esos momentos?, después de lo vivido en esos dos encuentros, creo firmemente que sí. De pronto vinieron a mi mente imagenes, sensaciones, olores, sabores, la imagen del aula, nuestras risas, aquel avión de papel que Tardio hizo, lanzó al aire, salió por la ventana y no sabíamos donde meternos, cuando se nos gastaba un lápiz y teníamos que ir a sustituirlo siempre y cuando enseñaramos el gastado, ese olor del comedor, el enigma de tener que pelar una naranja con cuchillo y tenedor, ¿cómo se hace esto?........

La vida es una caja de sorpresas, en estos últimos meses nos lo ha demostrado, pero nunca pensé que esa cajita de colacao me sorprendiera tanto y me transportara a aquel Expediente nº 1.516.

Mil besos a todos



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ana, amiga mía, no te puedes imaginar, cuanta suerte has tenido, porque yo, e imagino que muchos de nosotros, ahora nos hubiese gustado encontrar una cajita como esa, y llena de recuerdos que debimos haber guardado y que no lo hicimos.
Enhorabuena amiga, nunca sabemos lo que de nuestro pasado necesitaremos en el futuro.
Besos

Pepi Montiel Real dijo...

Amiga Ana, sé lo que sentiste al encontrar tu caja de Cola-Cao, seguramente lo mismo que yo al encontrar la mía, aunque ésta era de carne de membrillo.
Me dio tanta alegría como si me hubiera tocado la loteria, aunque supongo que si me tocara la logería me daría más alegría todavía.